Desarrollo del cachorro

El desarrollo del cachorro no es uniforme sino que consta de etapas muy diferenciadas. Según la los libros no hay una única clasificación sino que esta varía según el investigador.

1ª – 2ª SEMANA: Fase Vegetativa
Los cachorros están ciegos, sordos y con poco olfato. Sin embargo tienen bien desarrollado el tacto y la sensación de calor, eso les permite encontrar a la madre y por lo tanto a la fuente de leche. El día a día consiste en mamar y dormir. Los cachorros mantienen un contacto cercano entre ellos mismos y con su madre. Si hay calor suficiente los pequeños también duermen solitos, principalmente en la tripa o en el costado, aunque de vez en cuando lo hacen en la espalda con las cuatro patas al aire.

3ª SEMANA: Fase de Transición
Muchos autores todavía clasifican esta fase como vegetativa, ya que la unión de la camada no se rompe. Sin embargo hay muchas novedades. Los cachorros abren los ojos y se libera el conducto auditivo. Hacia el final de la tercera semana los pequeños son capaces de reconocer a la madre y de dirigirse hacia ella. Empiezan a orinar por su cuenta. Perciben a sus hermanos, se tocan y se lamen entre ellos. Su unidad es un lugar seguro del que todavía no se separan.

4ª – 7ª SEMANA: Fase de socialización
Las habilidades motoras de sus actividades cerebrales correspondientes: visión, oído y tacto, están suficientemente desarrolladas como para que los cachorros se relacionen activamente con su entorno y dejen su nido. Los ruidos o intimidan o despiertan la curiosidad. Todo lo nuevo es explorado con la nariz y la boca, los cachorros comienzan a interesarse por el entorno y la madre vuelve a retomar su vida habitual, ya no está constantemente con los cachorros sino que les visita solo para darles comida y limpiarles.

El radio de actividad de los cachorros se amplia, pero en cuanto se asustan, vuelven inmediatamente a su nido. Sin embargo, la curiosidad les anima con lo que rápidamente vuelven a salir. La distintas experiencias comienza a marcar al cachorro.

En esta fase se manifiestan los pilares del desarrollo de carácter del perro, es decir las características de su conducta, que son producto de su predisposición hereditaria y sus experiencias vividas en el entorno. Se requiere que el perro tenga un comportamiento agradable sin ser demasiado confiado, y sin que su ansiedad se acerque a la agresividad, básicamente un perro seguro. Tras esta descripción entendemos un animal que se desenvuelve seguro y sin miedo por nuestro mundo y con el cual el humano puede compartir una relación de confianza mutua.

Dado que el cachorro se encuentra en una fase muy sensible y dispuesto a aprender lo que le enseñen, el desarrollo de su carácter comienza con el criador. La predisposición hereditaria no la podemos cambiar, pero si la manera de facilitar un entorno al cachorro. Es por ello que el criador tiene una excepcional en el cachorro y lo que conlleva por tanto una gran responsabilidad.

El miedo a lo desconocido es innato. Del instinto de sentirse amenazado surge el miedo siempre que el cachorro se enfrente a nuevas situaciones y/o experiencias hasta ahora desconocidas para él. El desarrollo del cachorro consiste en que poco a poco convierta lo desconocido en algo conocido. Para lograrlo se sirve su curiosidad innata, del mismo modo ese miedo también es importante ya que si no experimentara miedo a lo desconocido y siguiera únicamente a su curiosidad, su próxima experiencia podría ser su última.

El miedo es por tanto una parte importantísima del comportamiento, ya que protege a los cachorros de meterse en peligros que incluso les podrían costar la vida. Cuantas más posibilidades tenga el cachorro de convertir lo desconocido en algo conocido, menos miedo tendrá en el futuro. A medida que el cachorro vive experiencias, las califica y clasifica, aprendiendo a que le debería mantener un especial respeto en el futuro y a que no.

Aquí se encuentra una de las tareas iniciales más importantes para el criador, la de ayudar al cachorro a superar su instinto de miedo para aprender donde no es necesario. El cambiar activamente la incertidumbre en seguridad es un proceso de aprendizaje determinante en el desarrollo. Nuestros cachorros nacen para aprender, es una necesidad biológica. Aquí se constituye la enorme  capacidad de adaptarse que tienen nuestros perros.

Socialización con personas: Un visión positiva hacia las personas es uno de los logros más importantes que un criador ha de lograr, tanto para el cachorro como para el futuro dueño del perro. Habitualmente en los Eurasier no suele haber carencias al respecto, ya que es una raza que aman el contacto humano.

Aplicación práctica: La primera costumbre al humano pasa automáticamente en cuanto se les pesa a los pequeños desde su primer día de vida. Se coge al cachorro en brazos, se le acaricia y se le mima, consiguiendo ya de esa manera un estrecho apego.
También es importante ponerse de rodillas delante de los cachorros, dejarles moverse encima del regazo o tumbarse con ellos. Hay que aportarles la oportunidad de olfatear al humano, tocarlo y lamerlo.

En la fase de socialización los cachorros han de experimentar que hay humanos diferentes, y que a pesar de oler diferentes se pueden  comportar igual de bien con ellos. Tampoco son necesarias visitas diarias de extraños, bastará con unos pocos encuentros de buena calidad en los que los desconocidos se arrodillen junto a los cachorros, se dejen examinar y les acaricien lo suficiente. A los cachorros tímidos nunca se les debe de perseguir o forzar a moverse. La persona desconocida tiene que esperar hasta que la curiosidad del cachorro le lleve hacia ella. Normalmente suelen ser suficiente con las visitas de los mismos interesados en adquirir uno de los cachorros, que se pasan sobre las 4 semanas de vida.

También es importante que el cachorro conozca a los diferentes sexos. En una casa de mujeres el cachorro debe de tener también relación con hombres. Igual de importante es también hablar con el cachorro para que sepa encajar los diferentes tonos de voz. Aunque no haya niños en todas las casa, siempre deben de estar bienvenidos para ver a los cachorros, ya que estos tienen un don natural para jugar con ellos, siempre que sea bajo vigilancia. Además los niños suelen tener otra manera de moverse y con lo que no solo es bonito sino beneficioso que los cachorros conozcan a niños.

Acostumbrarse a los ruidos: No es necesario que el animal adquiera miedo a las tormentas o otros ruidos. El criador puede aportar con sus ideas para acostumbrar al cachorro a los ruidos más diversos. En las tiendas de animales hay juguetes que emiten ruidos. Aún así eso no es suficiente para el acondicionamiento de los ruidos. Aquí hay varias posibilidades:

– Rellenar latas con piedras y moverlas por el suelo, a la vez repartir comida para que hagan una asociación positiva
– Llenar un saco de lino con latas y repartir comida para que los cachorros se muevan por encima del saco
– Arrastrar dicho saco encima de un suelo pedregoso
– Hacer sonar láminas de metal
– Aplaudir con las manos, primero solo una persona y luego varias
– Hacer sonar tapas de cazuelas
– Tocar algún instrumento de música
– Poner CDs con ruidos
– Ruidos de maquinas como la lavavajillas o el aspirador
– Encender el coche y tocar la bocina
– Ruidos de campanas
– Hinchar globos y dejar que se les escape el aire
– Cerrar puertas fuertemente

Son más importantes los ruidos cercanos a la vida real. Los cachorros tienen que acostumbrarse poco a poco a las situaciones de ruidos. Así que se puede empezar con ruidos suaves desde mayor distancia y a la vez recompensarlo de manera positiva con comida, o realizar estos ejercicios durante la alimentación del cachorro. En cuanto los cachorros se sienten seguros es interesante que se les acerque la fuente de ruido para variar la intensidad y volumen del mismo.

El entorno: El criador debe de tener bien claro que la calidad de su trabajo condiciona el alcance y resistencia del perro. El cachorro necesita suficientes posibilidades para enfrentarse activamente con el entorno natural, social y civil.

¿Cómo llevar al cachorro correctamente fuera de casa?

Es responsabilidad del criador ofrecerle distintas oportunidades de aprendizaje, entre las que destacan:

– Realizar una excursión a un territorio seguro pero desconocido
– Acostumbrar al cachorro al coche
– Acostumbrarle al collar y correa
– Planificar conveniente los paseos

Fuente: http://www.eurasierzuechter.de/eurasier/entwicklung.html

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