Historia del Eurasier

Julius and Efriede Wipfel

Julius y Efriede Wipfel
© KZG Eurasier e.V.

La historia y la creación de la raza Eurasier está estrechamente vinculada con el nombre de Julius Wipfel. Después que muriese el perro de la familia, llamado ‘El Canadiense’ y de tipo trineo, Julius Wipfel comenzó a trabajar intensamente para desarrollar una nueva raza. Se inspiró en los libros escritos por Konrad Lorenz y junto con Charlotte Baldamus y un pequeño grupo de entusiastas, en 1960 en Weinheim, Alemania, inició su plan de cría para el futuro Eurasier, cruzando su Wolfspitz hembra ‘Bella’ y tres de sus hijas, con tres machos diferentes de Chow Chow. El resultado de estas camadas fue denominado Wolf-Chow.

Los animales cruzados fueron:

Hembras Wolfspitz
Machos Chow-Chow
Bella von der Waldmuehle Arocco vom Felsensteig
Annet von der Bergstrasse Ko-San-Lo Pollo-Pong
Asta von der Bergstrasse Igor von Kwy-Chu-Florian
Anka von der Bergstrasse  
Eberhard Trumler, Charlotte Baldamus

El especialista austriaco en comportamiento canino, Eberhard Trumler, con Charlotte Baldamus (de Jägerhof)

La posterior fundadora de la “Zuchtgemeinschaft für Eurasier eV” fue Charlotte Baldamus, perteneciente a estos primeros pioneros, era dueña de una de las hijas de ‘Bella’, ‘Asta von der Bergstraße’. Charlotte Baldamus y su criadero “vom Jägerhof” tuvieron una gran influencia en la raza Eurasier. Inicialmente Julius Wipfel había planeado desarrollar cuatro líneas, y poco después dos más, pero sólo Charlotte Baldamus con su criadero Jägerhof siguieron este plan hasta la generación F4/F5, por lo que dirigió su atención principal hacia el carácter y el tipo deseado.

Las otras tres líneas ya se habían cruzado entre sí, comparativamente temprano, por lo que en los años posteriores la base de cría más amplia que había sido planeada, y era necesaria, no existía.

Por supuesto, la gama necesaria de genes estaba presente en estas otras líneas, pero centrándose principalmente en la apariencia externa, y no siguiendo los mismos criterios que en el criadero Jägerhof, por lo que estos Eurasiers de las otras líneas eran menos adecuados para el desarrollo de la población. Esto condujo al hecho de que más y más Eurasiers de Jägerhof fuesen usados para la cría – en una proporción de más del 90% hacia 1972.

Durante esta fase, Wipfel decidió contrarrestar la decreciente forma física realizando cruces con un macho de Samoyedo, llamado ‘Cito von Pol’ (también llamado ‘Orion von der Bergstraße’). A partir de 1972, se realizaron 8 cruces en total con ‘Cito von Pol’. En un primer momento, Charlotte Baldamus vio crítico el cruce de sangre con el Samoyedo, ya que suponía que esta sangre externa tendría influencia en las características genéticamente ya manifestadas. Alfred Mueller clasifica entonces a los Eurasiers existentes como “altstämmig”, que significa “procedentes de las antiguas líneas” (es decir, que no tenían sangre samoyedo aún) y los considera como un producto intermedio en el camino hacia la raza Eurasier real, ya que eran “muestras únicas” de una sola línea. Sólo se puede hablar de una raza, una vez los rasgos deseados se han manifestado sobre una base estable y amplia. Esto puede lograrse mediante la creación de varias líneas de sangre similares y estrechamente monitorizadas o expandiendo con sangre externa (polinización cruzada) de un modo muy cuidadoso y cruzando de nuevo con la línea original para mantener las características clave de forma permanente.

Después de haber trabajado juntos durante más de doce años, los pioneros del Eurasier se separaron, y Charlotte Baldamus (Jägerhof) fundó en 1972, junto con el Dr. Werner Schmidt, la Zuchtgemeinschaft für Eurasier eV (ZG). En colaboración con este biólogo y genetista y otros entusiastas, Charlotte Baldamus siguió con su objetivo de cría mediante una hábil elección de los compañeros de apareamiento ideales. Ahora podían considerar nuevas líneas de sangre resultantes de Wolfspitz x Chow, del cruce del samoyedo Cito von Pol y del cruce con un Chow.

Recibieron orientación y asistencia científica de prestigiosos investigadores caninos como Konrad Lorenz o Trumler Eberhard. Erik Zimen describía los Eurasiers de aquellos días como “animales muy hermosos, independientes pero afectuosos y apegados a la vida familiar, atentos, nada agresivo, y sin ningún instinto de cazar: el perro de tamaño mediano ideal para la familia”. Aconsejó a los responsables al cargo de los programas de cría dar prioridad a los rasgos de carácter agradable y no concentrarse exclusivamente en ciertos rasgos de la apariencia (como por ejemplo, capa o color). Y se siguió su consejo, ya que todos ellos estuvieron básicamente de acuerdo en que la salud y el carácter era más importante que crear uniformidad en la apariencia.

Eurasier. © Johanna Poutanen

© Johanna Poutanen

El resultado final es el de un perro calmado, muy fiel, con un carácter muy equilibrado, buen vigilante y atento sin causar mucho ruido, que ama a la familia y, en especial, a su dueño.

Fuente: http://www.eurasier-online.com/geschichte_e.htm

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